- Hace días desperté en medio de la madrugada, comencé a recordar lo que había soñado y dentro del mismo, apareció una persona que tenía meses que no veía y la verdad ni quería. Durante el día tuve diversas ocupaciones y cuando por fin terminé mis quehaceres, salí a la calle a sentarme en la puerta de mi casa. Por alguna razón - no sé si llamarle extraña - de nuevo vino a mi mente ese sueño, la persona en especial. Me había propuesto escribir cada uno de mis sueños recién que me levantara para no olvidarles en el transcurso del día, cuando de pronto, a escasamente unos cuarenta segundo de haber pensado en ella, aparece dirigiéndose hacia donde estaba. Pasó frente a mí, me había visto, dudó en hablarme , pero yo no le había quitado la vista y lo notó, por lo que se dio el saludo.
Incrédulo, comencé a pensar en todas esas cosas del destino, que si ya todo lo tenemos escrito; sueños premonitorios, que mucha gente asevera que los tiene; la ley de atracción, donde la mente es tan poderosa que puede atraer lo que piensas; o simple y sencillamente una casualidad o coincidencia de la vida.
Puede ser que leyendo esto, regresen a tu mente varios hechos y los relaciones, que te hayas cuestionado exactamente lo mismo.
Años anteriores, estudie sobre la Ley de Atracción. En ella se expone que todos los pensamientos, ideas o deseos positivos que tengamos, el universo conspira para que logres cada uno de ellos y que los negativos no tienden a expandir esas ondas sensoriales para atraerlos. Y en mi caso este era uno totalmente negativo, así que lo descarté ¿O no?...
En un artículo de internet, explica que hay personas que nacen con un don, el de poder visualizar el futuro por medio de los sueños, algo que en definitivo no creo, al menos no en mí. Si ese fuera el caso, en más de una ocasión me he soñado millonario, de viaje, entre otras cosas más que están demasiado lejos de mi situación actual.
Las personas devotas, sugieren que todo ya está escrito, que todo lo que nos acontece es parte de un plan que tiene un poder superior hacia nosotros.
Quizás, la más cercana a la realidad y posiblemente la acertada, sería la coincidencia o casualidad, pero insisto, sería demasiada coincidencia o casualidad, valga la redundancia, que precisamente en el momento que sales, recuerdas, la piensas y en segundos se realiza el hecho - como fue en mi caso-.
Sabemos que nunca encontraremos la respuesta o explicación a cada uno de estos eventos, pero aún así no dejarán de inquietarnos e intrigarnos, y si se hallara "El Secreto" que se encuentra detrás de cada uno de estos hechos, la vida simplemente no tendría sentido. Esas sensaciones de sorpresa, nervios, miedo, pasarían a la historia, quitándole lo emocionante a la existencia.
Tal vez ya conozcamos "El Secreto" y desconocemos ese conocimiento.
¿Tú qué crees?...

